Reporte del Futuro
de las Elecciones

Prefacio

El futuro de las elecciones es una colección de ensayos prospectivos escritos por expertos en la materia que ofrece perspectivas únicas sobre temas electorales relevantes y oportunos. El objetivo es provocar el pensamiento y estimular debates que puedan ayudar a mejorar la industria electoral. Los autores provienen de una variedad de orígenes y experiencias en o relacionado con las elecciones, desde académicos hasta administración electoral e informática Ciencias. Cada ensayo ofrece las ideas del experto, imaginacióny opiniones.

By Richard W. Soudriette

Presidente Fundador, Fundación Internacional para Sistemas Electorales


En 1996 lideré la misión de observación de la Fundación Internacional de Sistemas Electorales (IFES) que monitoreó la elección presidencial en Filipinas. El largo proceso de contar papeletas marcadas a mano, que duró aproximadamente dos meses, dio pie a la diseminación de información falsa como nunca antes había visto. Según recuerdo, este fue mi primer encuentro con las fake news, un fenómeno que amenaza hoy a las democracias del mundo entero.

Un poco de historia

El término fake news, o noticias falsas en castellano, se ha convertido en parte del vocabulario electoral. Sin embargo, las noticias falsas no son nuevas. En el año 27 a. C. fueron usadas por César Augusto para desacreditar a sus rivales durante su intento de tomar el trono luego de que el emperador romano Julio César fuera asesinado. En 1898, la guerra hispano-estadounidense comenzó a raíz de una historia falsa sobre el hundimiento de un barco de guerra norteamericano en el puerto de La Habana. En el siglo XX, Joseph Goebbels dirigió el Ministerio del Reich para la ilustración pública y propaganda, que perfeccionó el uso de las noticias falsas como arma política, permitiendo la ascensión del nazismo en Alemania.

En la primera lucha organizada contra las noticias falsas, la Sociedad Americana de Editores de Noticias estableció un código de ética en 1922 y adoptó una declaración de principios que sigue en efecto hasta hoy. Estos principios incluyen la libertad de prensa, responsabilidad, independencia, verdad y precisión, imparcialidad y equidad como los fundamentos del periodismo. Lamentablemente, en las últimas tres décadas estos estándares periodísticos han sido debilitados por la aparición de las noticias por cable, el declive del periodismo en medios impresos, y el crecimiento de las redes sociales.

Un modelo de negocio disruptivo

Los cambios drásticos en el periodismo en las décadas recientes han surgido debido a la explosión de los canales en redes sociales y la credibilidad inmediata que le otorgan muchos usuarios, como si fueran fuentes legítimas de noticias. Las redes sociales generan la mayor parte de sus ingresos vía publicidad; por ende, su modelo de negocios está diseñado para maximizar la interacción del usuario y promover contenido viral y aumentar así las vistas de sus páginas y la difusión entre usuarios. Las compañías diseñan algoritmos para lograr esto sin importar cuál sea el contenido, o su veracidad. 

Cabría preguntarse entonces, si los periódicos y la televisión han dependido de los ingresos por publicidad durante años, ¿qué hace que las redes sociales sean diferentes? En los Estados Unidos, un artículo de legislación llamado la «Sección 230» previene que las redes sociales y las páginas web sean demandadas por el contenido ilegal u ofensivo que sus usuarios postean en ellas. La legislación, originalmente establecida para proteger a los proveedores de Internet, trata a las redes sociales como intermediarios neutros: como vendedores de periódicos en lugar de editores que deciden qué se imprime en los mismos.

El panorama de los medios de noticias y su nuevo modelo de negocio han llevado las noticias falsas electorales a un nivel sin precedentes.

Desestabilizando incluso a las democracias más sólidas

En 2014, los oficiales de ciberseguridad del Reino Unido descubrieron una campaña de noticias falsas proveniente del extranjero para desestabilizar el referendo de independencia escocés. La ex primer ministra Theresa May condenó la interferencia rusa en el referendo de Brexit de 2016. El Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales recientemente citó ejemplos de supuestas operaciones internacionales de noticias falsas, diseñadas para desestabilizar las elecciones en Europa. Hay indicios de que las noticias falsas rusas trataron de influir en las elecciones de 2014 en Ucrania.

El fire hosing, o “manguera de falsedades” en castellano, es una táctica popular de los operadores cibernéticos, quienes usan las redes sociales para bombardear países con noticias falsas para socavar sus elecciones. Episodios conocidos de este método fueron usados por agentes externos en 2017 y 2018 para alterar elecciones en República Checa, Francia, Alemania, Países Bajos y España.

El FBI y las agencias de inteligencia norteamericanas han documentado interferencia rusa en las últimas dos elecciones presidenciales en los Estados Unidos, en buena parte canalizada a través de las redes sociales. Igualmente, en 2016 el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos descubrió que los servicios de seguridad rusos intentaron hackear bases de datos con registros electorales en 21 estados.

En las elecciones de 2020, las agencias de inteligencia norteamericanas identificaron interferencia cibernética de China, Irán y Rusia. Trece días antes de la elección, la Agencia de Seguridad Nacional y el FBI revelaron que operadores internacionales habían hackeado bases de datos de registros electorales en Alaska y Florida. El ex director nacional de inteligencia, John Ratcliffe, citó evidencia de que hackers iraníes habían enviado correos electrónicos amenazantes a votantes en Florida. Estos correos fueron redactados para dar la impresión de haber sido enviados por grupos de ultraderecha norteamericanos.

En este complicado contexto, con noticias falsas y la pandemia de COVID-19 en su punto más álgido, la mayoría de los observadores objetivos catalogan la elección norteamericana de 2020 como un rotundo éxito. Contó con una participación electoral de 66%, la más alta en medio siglo. El antiguo director de la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad (CISA), Christopher Krebs, dijo que la votación de 2020 había sido “la elección más segura en la historia de Estados Unidos”. Sin embargo, debido a las noticias falsas, la elección se vio envuelta en controversia.

¿Qué pueden hacer los Organismos Electorales? incorporar a todas las partes interesadas

El fenómeno de las noticias falsas es una amenaza a la democracia y al derecho al voto, el cual está reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU. Con actores internacionales y domésticos que buscan beneficiarse de las noticias falsas, y un panorama mediático que todavía se recupera de cambios disruptivos, no hay una ruta clara a seguir.

Los Organismos Electorales (OE) tienen la obligación de combatir las noticias falsas, que socavan la credibilidad de las elecciones libres y justas. Ya no basta con que los funcionarios electorales gerencien sus elecciones de manera eficaz y competente, también deben manejar el flujo de información relativa a la elección e incorporar a todas las partes interesadas para combatir las noticias falsas. Estos son algunos pasos para seguir en la lucha contra la desinformación y la información errónea:

  • Actualice su plan de comunicación electoral de crisis al menos una vez al año. De esta manera, permanecerá al corriente con sus mensajes, métodos, materiales y circunstancias cambiantes.
  • Apoye la colaboración entre las redes sociales y los verificadores de hechos durante el período electoral. Estas plataformas pueden ayudar a afrontar y contrarrestar la diseminación de información falsa.
  • Estimule la comunicación y la colaboración con otras jurisdicciones electorales antes y durante una elección. La buena coordinación facilita la lucha contra la información falsa.
  • Al afrontar las noticias falsas, dirija la atención hacia noticias sólidas y hechos confiables. Cuando son confrontadas con materiales y hechos respaldados por buenas fuentes, las noticias falsas tienden a desaparecer.
  • Apoye los esfuerzos para mejorar la evaluación de la calidad de las fuentes de información, a través de educación y capacitación.

Como alguien que vive en México y tiene experiencia monitoreando sus elecciones, he visto de primera mano cómo las noticias falsas pueden operar impunemente. A pesar de esto, las autoridades mexicanas han realizado un trabajo admirable combatiéndolas. Las autoridades confrontan historias falsas constantemente, monitoreando de cerca los medios de comunicación y realizando conferencias de prensa frecuentes para mantener a todos informados. La comunicación y la transparencia han sido ingredientes claves para el éxito de México. Hay tres palabras que resumen su receta para el éxito en la lucha contra las noticias falsas: transparencia, transparencia y más transparencia.

Los OE también deben trabajar para aliviar las tensiones políticas y hacer que los actores electorales sean una parte integral de su estrategia para crear confianza en el sistema. Los partidos políticos y los líderes electos, de su parte, deben competir responsablemente y no socavar el proceso electoral. Deben estar dispuestos a aceptar el resultado de la elección sin importar si ganan o pierden.

En 1988, tuve la oportunidad de observar una elección en el Reino Unido donde todos los candidatos aplaudieron a las autoridades electorales por su trabajo luego de que los resultados fueron anunciados frente a las cámaras. Las noticias falsas tendrán mucho trabajo para prosperar cuando la clase política esté comprometida a respetar el proceso y el sistema, como fue el caso en el Reino Unido en 1988. Los partidos políticos deben tratar de educar a sus simpatizantes de manera veraz y evitar la difusión de rumores.

Una democracia saludable requiere de un electorado informado. Los legisladores y líderes de opinión tienen la responsabilidad de evitar difundir noticias falsas. El periodismo requiere de reportajes precisos, responsables e imparciales. Las compañías de redes sociales deben bloquear proactivamente el contenido de noticias falsas antes de que se haga viral.

Los individuos deben informarse con fuentes noticiosas con información balanceada y objetiva. Es imperativo que haya educación cívica en las escuelas primarias y secundarias para que los futuros votantes comprendan mejor sus derechos y responsabilidades cívicas, y entiendan cómo funcionan las elecciones y la democracia.

El nirvana electoral no existe, al igual que no existe un sistema electoral perfecto. El proceso electoral debe adaptarse a cada democracia. Es vital que éstas busquen constantemente formas de mejorar sus elecciones y se esfuercen para mantener a su electorado plenamente informado. Como nos recordó el presidente John F. Kennedy, “la ignorancia de un votante en una democracia perjudica la seguridad de todos”.

Notas

  1. BBC Bitesize: A Brief History of Fake News. 2021. Disponible en www.bbc.com
  2. BBC.com: Facebook, Twitter and Google face questions from US senators. 28 octubre, 2020. Disponible en www.bbc.com/news/technology-54721023
  3. Fichera, Angelo. Clerical Error Prompts Unfounded Claims about Michigan Results. Fact Check.org. 4 noviembre, 2020.
  4. Igielnik, Ruth, Keeter, Scott and Hartig, Hannah. Behind Biden’s 2020 Victory: An examination of the 2020 electorate, based on validated voters. Pew Research Center. Washington. D.C., 20 julio, 2020.
  5. Giles, Christopher, Robinson, Olga, and Sardarizaydeh, Shayan. U.S. Election 20020: How a misleading post went from the fringes to Trump’s Twitter. BBC. 6 noviembre, 2020. Disponible en www.bbc.com
  6. Jasper, Scott. Why Foreign Interference in the 2020 Elections Fizzled. The Atlantic. 23 noviembre, 2020.
  7. Phillips, Mark. and Soudriette, Richard. Testing Democracy: How Independent Testing of E-Voting Systems Safeguards Electoral Integrity. Electronic Voting 2012: pp.159-170.
  8. Quraishi, S.Y. An Undocumented Wonder: The Making of the Great Indian Election, (New Delhi: Rainlight by Rupa Publications 2014) pp. 325-335.
  9. Repuci, Sarah and Slipowitz, Amy. Freedom in the World. Freedom House. Washington, D.C. 2020
  10. Richards, J. 2021. Fake News, Disinformation, and the Democratic State: a Case Study of the UK Governments Narrative, Icono 14, 19 (1), 95-122.
  11. Tennis, Maggie. Russia Ramps Up Global Election Interference: Lessons for the United States. CSIS. Washington, D.C. July 20, 2020. Disponible en www.csis.org.

Por Gracia Hillman

Ex Comisionada de la Comisión de Asistencia Electoral de Estados Unidos (EAC)

“Cada vez que una mujer se defiende a si misma, defiende a todas las mujeres»– Maya Angelou 

Las mujeres llevan a cabo roles importantes y a menudo ignorados en la conducción de elecciones a nivel mundial. Los votantes, candidatos electorales, y promotores de iniciativas de votos y referendos dependen de un estándar universal de elecciones libres y justas. Las mujeres proporcionan esa certidumbre con orgullo mediante su trabajo en las juntas y comisiones electorales. La evidencia sugiere que las mujeres son líderes confiables y efectivas. Como es el caso en muchas otras profesiones, las mujeres están subrepresentadas en el nivel más alto de la administración electoral. Las democracias se beneficiarían de corregir este error.

“Cada vez que una mujer se defiende a sí misma, defiende a todas las mujeres”, dijo la poetisa y activista de los derechos civiles norteamericana Maya Angelou. Estas sabias palabras reflejan la importancia de incluir a las mujeres en el personal electoral. La representación de género en las instituciones públicas debe ser una meta inmediata en las democracias contemporáneas. La representación en los organismos electorales no sólo es moralmente correcta, es una obligación. Una comisión electoral que sea representativa de un pueblo en términos de etnicidad, raza, habilidad y género ayudará a garantizar que los intereses de todos los grupos sean considerados, haciendo las elecciones tan inclusivas como deben ser.

Evolución del rol

El director general de elecciones (CEO por sus siglas en inglés) de hoy en día es un profesional que sirve como un funcionario gubernamental de alto nivel. Es importante que a esta destacada posición se le reconozca con ese nombre. El trabajo se conoce por varios títulos, incluyendo comisionado, juez o secretario. A medida que la democracia sigue evolucionando a nivel mundial, también lo hace el trabajo del CEO.

En la mayoría de los países, los cuerpos legislativos determinan cómo y cuándo se celebran elecciones. El rol de CEO existe como complemento: esta persona es responsable de preparar, organizar y conducirlas. El trabajo del CEO es exigente, complejo y ha evolucionado a lo largo del tiempo, pasando de un trabajo administrativo a medio tiempo y ocasional a uno profesional a tiempo completo.

La forma en que se realizan las elecciones comenzó a cambiar a mediados del siglo 19. En Estados Unidos y en otras democracias occidentales estos cambios fueron impulsados por:

  • La adopción del registro electoral, que requirió que los funcionarios electorales recibieran aplicaciones de los votantes y mantuvieran listas de estos.
  • La transición de boletas suministradas por partidos políticos a boletas secretas suministradas por los funcionarios electorales locales, las cuales requerían preparación y recursos adicionales.
  • La adopción de máquinas de votación mecánicas, que necesitaban ser almacenadas y mantenidas.

Esta complejidad creciente le otorgó a esos roles un nivel de importancia que los hombres codiciaban y asumían mediante sus privilegios. Al mismo tiempo, las mujeres estaban luchando por el sufragio universal e igualitario, y por sus derechos de tener posiciones de importancia en los gobiernos, elegidas o designadas.

El ascenso de algunas mujeres para llegar a ser CEO ha estado ligado a la naturaleza histórica del trabajo. Inicialmente, cuando el trabajo era primordialmente clerical y había mucho menos requisitos, era relegado a las mujeres. Por ende, había muchas mujeres brillantes trabajando en el campo, quienes desarrollaron el conocimiento, las habilidades y destrezas para convertirse en CEO. Otras mujeres se incorporaron al campo electoral a través de una adaptación inteligente de habilidades relevantes de otras profesiones.

La igualdad de género en cifras

Una investigación realizada en marzo de 2022 por IDEA Internacional a más de 200 autoridades electorales en todo el mundo reveló que, en promedio, solo el 22 % de los organismos de gestión electoral están presididas por mujeres. Las Américas, con un 38 %, muestra las mejores cifras de equidad. A nivel mundial, hay poca diferencia entre juntas gubernamentales (24%) y juntas independientes (21%).

Dado que las mujeres constituyen el 80% de los funcionarios electorales locales (USEEOC)[1], Estados Unidos parece, a primera vista, ser una historia de éxito. Sin embargo, un análisis más profundo revela disparidades persistentes. Históricamente, la conducción y adjudicación de elecciones en los EE. UU. se ha asignado a alguaciles, jueces y otros roles similares tradicionalmente dominados por hombres.

Por lo tanto, mientras que las mujeres en los EE. UU. ocupan la mayoría de los puestos de administración electoral, ocupan menos puestos de alto nivel de liderazgo y muchos menos puestos prestigiosos e influyentes como los de directora general de elecciones. Por ejemplo, las mujeres representan alrededor del 85% de los administradores en jurisdicciones con menos de 25.000 votantes registrados. Ese número cae al 47% en jurisdicciones con más de 250.000 votantes[1]. De hecho, cuatro de las cinco jurisdicciones electorales más grandes de los EE. UU. están dirigidas por hombres.

En los Estados Unidos, el hecho de que la mayoría de las mujeres que trabajan en elecciones se encuentran en roles que no son de liderazgo refleja en gran medida el estatus general de las mujeres en la política y los negocios. En 2020, solo el 5% de las empresas del S&P 500 estaban dirigidas por mujeres. El Informe Global de Brecha de Género 2022 del Foro Económico Mundial muestra que, en 156 países estudiados, las mujeres representan solo el 22,9 % de los escaños parlamentarios y solo el 16,1 % de los ministerios en todo el mundo. Por lo tanto, se hace evidente que aumentar el porcentaje de mujeres como líderes, en la política y en los órganos de gestión electoral (OGE), es todavía un trabajo pendiente.

El valor del liderazgo femenino

El CEO de hoy debe desempeñarse como un ejecutivo de alto rendimiento. La polarización política, las informaciones falsas, las amenazas de ciberseguridad y otros retos exigen una gerencia eficiente. Las mujeres están demostrando que están capacitadas para las tareas ejecutivas, su éxito y efectividad son prueba. Una y otra vez, los hallazgos muestran que las mujeres brindan habilidades demográficas únicas a las posiciones ejecutivas.

Investigaciones han demostrado que las compañías que tienen a una mujer como ejecutiva líder tienen mejor desempeño que aquellas donde es un hombre[1]. En un estudio que examinó el género y los estilos de liderazgo, los investigadores hallaron que, en comparación con los hombres, las mujeres emplean más el liderazgo transformacional (inspirador, cuidadoso y motivador).

Por su parte, los hombres líderes tienden a adoptar un estilo de gestión por excepción (solo intervenir cuando los problemas se vuelven severos) junto con un estilo de liderazgo laissez faire (están ausentes cuando son necesitados).[1] Adicionalmente, encuestas de tanto supervisores como subordinados mostraron que la gente cree que las mujeres líderes son mejores tanto en comunicarse con otros como en mostrar consideración.[2] Aunque la investigación se enfocó en ejecutivos de negocios, sigue siendo aplicable en reputación y resultados a las mujeres que lideran organismos electorales. Con colaboración y determinación, existirán más oportunidades para que las mujeres realicen este importante trabajo.

El CEO hoy en día

Muchas décadas pasaron para que las mujeres alcanzaran el estatus de CEO. Los admirables logros de las mujeres que hoy dirigen organizaciones electorales deben ser acogidos y celebrados. Estos logros son un buen presagio para la igualdad futura de las mujeres en el campo profesional de la gestión electoral. Además del servicio público en sus jurisdicciones, muchas CEO participan en programas de las Naciones Unidas y de otros organismos internacionales de gobierno que preservan las elecciones libres y justas, y promueven mejores prácticas no partisanas.

La norma es que las personas no conozcan o no piensen en el CEO del país, región, estado o jurisdicción gubernamental local donde residen. Sin embargo, y sin pensar en ello, los votantes dependen del CEO para garantizar que las elecciones libres y justas sean protegidas y garantizadas.

A lo largo de las décadas, las mujeres trabajaron expresamente para alcanzar el estatus de CEO, teniendo que superar los obstáculos tradicionales de la discriminación por género. Las mujeres buscan de forma innata la igualdad y la participación igualitaria con los hombres, incluyendo tener el mismo derecho al voto y ejercer cargos gubernamentales donde se tomen decisiones. La valentía de las primeras mujeres en ejercer el cargo de CEO en su jurisdicción es admirable; sufrieron violaciones de su privacidad y de su integridad personal, incluyendo acoso sexual, hostigamiento por su género e incluso violencia física. Estas mismas formas de violencia se presentan en el mundo actual mediante el acoso y el hostigamiento cibernético. Las violaciones de privacidad se facilitan enormemente con lo que es posible hoy en día en Internet.

La Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas afirma que “todas las formas de violencia y discriminación” impiden que las mujeres participen en igualdad de condiciones en todos los aspectos de la vida, y por lo tanto, no deben tolerarse. En marzo de 2021, a través de sus Conclusiones Acordadas, la Comisión se comprometió a seguir trabajando para “reconocer la necesidad de acelerar significativamente el ritmo del progreso para garantizar la participación y el liderazgo plenos, equitativos y significativos de las mujeres en todos los niveles de toma de decisiones en…el sector público.”

Generalmente, el CEO es el ejecutivo electoral de más alto rango y tiene los mismos niveles de responsabilidad que los altos ejecutivos de cualquier otro gobierno o empresa, privada o gubernamental. Los directores ejecutivos son la cara pública y la voz del proceso electoral en su jurisdicción. Es importante que las niñas y los niños vean esta igualdad. Esta exposición temprana a las mujeres líderes las motiva, especialmente a las niñas, a convertirse en ciudadanas plenamente comprometidas.

El grado de inclusión de mujeres en el personal electoral es un indicador importante del nivel de participación de las mujeres en los procesos electorales y políticos y, en última instancia, en la toma de decisiones. Los expertos coinciden en que el compromiso político activo, tanto de mujeres como de hombres, fortalece el desarrollo democrático de los países. La Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES), en su documento ‘Indicadores Sensibles al Género para la Alerta Temprana de Violencia y Conflicto’, señala que “las necesidades diferenciales de género a menudo se pasan por alto en el análisis, la planificación y la implementación de actividades electorales. Esto impacta negativamente en la participación de las mujeres como votantes, candidatas y administradoras electorales”.

Las políticas y los programas de organismos electorales pueden influir en el grado en que las mujeres pueden participar en las elecciones. Esta consideración debe extenderse a todas las actividades y decisiones que tomen los organismos, así como en sus interacciones con otras partes interesadas.

A nivel mundial, los organismos electorales se están preparando para los próximos pasos en el avance de la realización de elecciones. Las directoras ejecutivas están en el puesto adecuado en el momento adecuado para trabajar con organismos legislativos e internacionales para preparar el futuro. Los votantes necesitan y merecen una excelente administración electoral.

Notas

  1. En un estudio que examinó el género y los estilos de liderazgo, los investigadores hallaron que, en comparación con los hombres, las mujeres emplean más el liderazgo transformacional (inspirador, cuidadoso y motivador). Por su parte, los hombres líderes tienden a adoptar un estilo de gestión por excepción (solo intervenir cuando los problemas se vuelven severos) junto con un estilo de liderazgo laissez faire (están ausentes cuando son necesitados).

  2. Adicionalmente, encuestas de tanto supervisores como subordinados mostraron que la gente cree que las mujeres líderes son mejores tanto en comunicarse con otros como en mostrar consideración.

  3. Aunque la investigación se enfocó en ejecutivos de negocios, sigue siendo aplicable en reputación y resultados a las mujeres que lideran organismos electorales. Con colaboración y determinación, existirán más oportunidades para que las mujeres realicen este importante trabajo.

 

Garantizar la elegibilidad del votante es una de las tareas más cruciales que enfrentan los funcionarios electorales. De hecho, es un reto tan antiguo como las elecciones mismas. Desafortunadamente, la polarización política ha hecho del fraude de identidad uno de los problemas más publicitados de las elecciones. Frecuentemente se utiliza para generar titulares negativos y desconfianza entre los electores. Una solución viable a este desafío son los sistemas de identificación biométrica.

La biometría ofrece una confirmación absoluta de la identidad; previene los errores humanos, como errores al tipear, omisiones o problemas de legibilidad; y crea un respaldo digital de los registros en papel. En comparación con los procesos tradicionales de verificación de identidad, como los cuadernos electorales, registros, tarjetas y declaraciones juradas, la biometría es por naturaleza más rápida y conveniente tanto para los funcionarios electorales como para los ciudadanos. La principal ventaja de la verificación biométrica de votantes quizás sea el garantizar la posibilidad de participación del mayor número de electores posibles, a lo largo de toda su vida, sin importar los cambios físicos que la personas experimenten. La suma de estas ventajas hace que la identidad biométrica sea la mejor elección para la verificación de votantes hoy, e incluso en el futuro.

De acuerdo con la base de datos de Tecnologías de Información y Comunicación (ICTs) en las elecciones de IDEA Internacional (para febrero de 2019):

  • 35% de los 130 países encuestados captura la data biométrica como parte de su proceso de registro de votantes.

En aquellos países encuestados:

  • 25% usa información biométrica para identificar a los votantes en los centros de votación.
    • En muchos casos esto involucra una verificación manual, como por ejemplo que el funcionario compare la apariencia del votante con una fotografía en un registro electoral.
  • Solo 9% de los países encuestados usa un sistema de identificación biométrica en el que una computadora verifica la identidad del votante.

La biometría de huellas dactilares, y más recientemente del reconocimiento facial, se han vuelto robustas, confiables, estandarizadas y precisas. De hecho, la precisión de ambas supera por mucho las habilidades humanas de reconocimiento. El crecimiento acelerado en la oferta de anchos de banda ultrarrápidos a costos relativamente bajos expandirá aún más las posibles aplicaciones de la biometría, permitiéndole ser una tecnología común incluso en áreas rurales y poco desarrolladas. En este momento, los mayores obstáculos para la adopción universal de la biometría para la identificación de votantes son la resistencia institucional y la dificultad para remplazar sistemas tradicionales ya instaurados.

Adopción temprana y cambio de paradigmas

Los cambios sociales, funcionales y evolutivos están llevando al mundo hacia una mayor adopción de la biometría. La identificación biométrica de votantes se ha asentado en naciones en transición y en aquellas que recién salen de conflictos, particularmente en Asia y en el África subsahariana. Muchos de estos países comparten los mismos problemas: dificultades con su infraestructura física, pobreza y analfabetismo. Esto abre la posibilidad de que algunos países sencillamente se salten las tecnologías del siglo XX. Los teléfonos son un gran ejemplo de este fenómeno; en vez de construir infraestructura para líneas fijas, como estaciones conmutadoras y postes de líneas, estas naciones han saltado directamente a las redes celulares digitales. El acceso a dispositivos móviles entre adultos promedia por encima del 80%, al igual que la adopción de servicios basados en telefonía móvil. El crecimiento de los sistemas móviles en estas regiones juega un papel en la adopción de la biometría, como explicaremos luego.

Los países que están optando por el registro biométrico de votantes generalmente no poseen sistemas confiables de identificación ciudadana. Las razones pueden ser múltiples: pueden ser países establecidos recientemente y son demasiado jóvenes para suministrar tarjetas de identidad a todos sus ciudadanos; el estatus de ciudadanía puede ser difícil de probar si las partidas de nacimiento no son confiables o no existen; la infraestructura del país puede volver prohibitivamente costoso que los ciudadanos obtengan una identificación, ya que puede requerir viajes lentos y costosos. En muchos países, es sencillamente demasiada molestia sacarse una identificación, particularmente cuando no tiene buen uso debido a lo limitado de los servicios gubernamentales.

Los sistemas nacionales de identidad están viviendo escenarios similares a lo que pasó con los teléfonos fijos. Los sistemas de identificación manual obsoletos e incompletos (si es que existieron) están siendo reemplazados con sistemas digitales biométricos. En muchos lugares estos esfuerzos están siendo apoyados financieramente por distintas ONG independientes y organizaciones multilaterales como el PNUD. Estos sistemas biométricos generalmente cumplen doble función y también sirven como bases de registros electorales.

Por qué la biometría es la solución perfecta

El registro biométrico de votantes puede solventar varios problemas a la vez, particularmente si la tecnología es usada en el registro civil de un país y en sus cuadernos electorales. En un día electoral, puede eliminar la necesidad de trasladar al centro de votación valiosos documentos de identidad, como pasaportes o partidas de nacimiento. Puede garantizar el derecho al voto a aquellos cuyos documentos de identidad se han perdido, dañado, o no concuerdan. Este no es un problema raro: un reporte del Banco Mundial de 2018 coloca el número de personas sin documentos formales de identidad en un millardo de individuos, la mayoría en el África subsahariana y Asia.

El problema también afecta a los países desarrollados. En los Estados Unidos, la mayoría de los estados requiere una identificación con foto para registrarse para votar, pero existen obstáculos para aquellos en situación de pobreza, muchas poblaciones de inmigrantes, y muchas personas de la tercera edad que han cedido sus licencias de conducir.

Adicionalmente, casi 80 millones de personas en el mundo fueron forzadas a abandonar sus hogares debido a guerras o persecuciones en 2020, de acuerdo con la agencia de refugiados de la ONU. Este número ni siquiera incluye a aquellos desplazados por catástrofes climáticas como inundaciones, fuegos forestales, hambrunas o tormentas. Para los individuos en ambas situaciones, la identidad (y por ende la votación) es un problema enorme. Los documentos de identidad con frecuencia se pierden, son dañados o destruidos, junto con los documentos necesarios para obtener un reemplazo.

Las personas de género diverso, quienes representan de 0,1 a 2% de la población, también son impactadas por las limitaciones de los sistemas de identidad tradicionales. La biometría, sin embargo, elimina estos retos para aquellas personas que se identifican como no binarias o trans.

El número de personas sin hogar no ha cambiado esencialmente a nivel mundial durante la última década, representando aproximadamente un 1,5% de la población de cada país. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 y su impacto económico pueden forzar un número significativo de individuos a entrar en situación de calle. Cabe destacar que los ciudadanos sin residencia permanente todavía tienen derecho al voto si poseen una forma aceptable de identificación.

La biometría proporciona una confirmación de identidad inmutable para todas las poblaciones afectadas, en todas las situaciones y escenarios. Su portabilidad e inmunidad ante las condiciones, situaciones y cambios externos hacen de la biometría la mejor elección para la gestión de identidad del electorado.

Ampliando el alcance de la biometría

La biometría ya hace posible el principio de “un votante, un voto” en los países donde está implementada, y hará posible el principio de “vota donde y cuando quieras”. La conveniencia que añade es clave para revertir la tendencia a la baja en la participación electoral a nivel mundial.

La adopción masiva de Wifi, Internet de banda ancha y dispositivos móviles inteligentes (teléfonos y tabletas) nos ha vuelto menos dependientes de las agencias bancarias, los automercados y las bibliotecas, por mencionar algunos sitios. De igual manera nos harán menos dependientes de la votación presencial. Estas tecnologías, combinadas con la biometría, serán parte de la nueva ola de sistemas de votación que le permiten al elector decidir dónde y cuándo participar.

Este tipo de votación remota es inmensamente conveniente para los expatriados y ciudadanos que viven fuera del país y que, de una forma u otra, no participarían en una elección. Más allá de la simple conveniencia, los sistemas de votación remotos con capacidades biométricas pueden extender la votación a millones de electores potenciales en áreas rurales remotas, y en países con una infraestructura de transporte poco desarrollada.

En los países en desarrollo, un viaje al centro de votación puede costarle a una familia los ingresos de un día entero de trabajo, además de requerir no solo horas en tránsito, sino días. No obstante, la inmensa mayoría de los ciudadanos en esos mismos países posee dispositivos móviles, lo que les facilitaría votar de forma remota, si sus gobiernos habilitasen este canal de votación. La votación remota también beneficiaría a los votantes con discapacidades, a muchos ciudadanos de la tercera edad, y a aquellos en áreas azotadas por conflictos (que afectan la decisión de ir a votar de las personas porque les da miedo salir). Proporcionarles canales de votación remota a estos grupos, aseguradas mediante biometría que opera en teléfonos inteligentes comunes y corrientes, sería un gran estímulo a la participación electoral.

La nueva frontera

Los dispositivos móviles no solo están mejorando la votación remota, también están haciendo más segura la biometría. Las cámaras en los dispositivos móviles tienen un rol significativo en la próxima generación de seguridad biométrica. Un campo de tecnología llamado “detección de ataques de presentación” (PAD por sus siglas en inglés) distingue artefactos falsos como máscaras o fotos de caras reales en el caso del reconocimiento facial, o guantes con huellas digitales reales en el caso del reconocimiento de huellas; esto mejora la calidad de autenticación biométrica del usuario. La cartera digital de una compañía llamada Folio ya emplea esta tecnología en sus ofertas de productos a nivel del consumidor.

Ahora que el procesamiento de imágenes cuenta con soporte de inteligencia artificial y redes neurales, el reconocimiento facial puede estimar la edad de la persona en la foto. En las elecciones presidenciales y parlamentarias de Guinea de 2020 y 2021, Innovatrics pudo seleccionar a los ciudadanos menores de edad para excluirlos del registro electoral. El algoritmo de reconocimiento fácil basado en inteligencia artificial identificó exitosamente 60.000 de estos casos en una base de más de 7 millones.

Otras innovaciones, que algún día podrán entrar en los registros electorales y civiles, ya están siendo usadas en aplicaciones prácticas. La mayoría de las soluciones biométricas físicas autentican al usuario solo una vez; usualmente al inicio de una interacción, como al momento de iniciar sesión en un dispositivo o registrase en un centro de votación. Esto deja oportunidades para engañar al sistema. Por ejemplo, el usuario original puede darle sus credenciales a otra persona luego de ser correctamente autenticado (como dejar una puerta abierta para alguien más). Para minimizar estas posibilidades, las soluciones biométricas conductuales analizan las interacciones de los usuarios con sus dispositivos, registrando las actividades que varían de los patrones de uso normales. La biometría conductual usa aprendizaje automático continuo para autenticar a los usuarios basándose en sus patrones de comportamiento, tales como presión, giroscopio, zona de contacto de botones, movimiento, acelerómetro, acciones del ratón, etc.

El análisis de la marcha, por ejemplo, usa datos del acelerómetro de un teléfono móvil para medir el estilo único de caminar de un individuo. Esta información puede ser usada entonces para confirmar que el dueño legítimo del teléfono esté en su posesión, lo que es esencial para la votación remota. Investigadores de la Universidad de Manchester concluyeron que el sistema de análisis de la marcha era 99,3% efectivo.

Los dispositivos de lectura de venas están a la vanguardia de la biometría sin contacto. Un dispositivo de autenticación revisa las venas de la palma de la mano con rayos de infrarrojo cercano, los cuales son absorbidos por la hemoglobina reducida dentro de la vena. El escáner lee el patrón de absorción, mapeando el patrón de venas único para cada persona. La información se convierte en datos cifrados que sirven como un registro de identidad. Este tipo de tecnología sin contacto puede volverse más importante a medida que el mundo aprende a vivir con COVID.

La biometría química es un campo todavía emergente que involucra la medición de pistas químicas como el olor y la composición química de percepciones humanas como el ADN. Esta información biométrica codificada se almacena en una base de datos y se valida digitalmente durante la autenticación y la verificación.

Estas innovaciones pueden compensar las carencias en la biometría actual. Por ejemplo, los escáneres de huellas dactilares pueden no servir para individuos cuyas huellas han sido borradas por el trabajo manual o alteradas por una herida catastrófica. Estos problemas son mucho más comunes en países en desarrollo y culturas agrarias. Estas tecnologías pueden o no ser incorporadas en los registros electorales del futuro, pero de igual forma son prueba de que la biometría tiene aún mucho camino por recorrer.

Conclusión

La inclusividad de un registro biométrico es quizás su beneficio más importante: garantiza que la persona sea correctamente identificada incluso cuando el votante no puede leer o firmar su nombre, esté viajando, o no es capaz de asistir a un centro de votación. Los registros biométricos siguen al votante de por vida, sin importar sus condiciones financieras o personales.

Esta tecnología puede eliminar sus duplicados y otras imprecisiones del registro electoral, sean intencionales o accidentales. Los registros redundantes pueden ocurrir cuando la misma persona se registra en diferentes precintos electorales, por ejemplo, sin malicia o con el fin de obtener múltiples identificaciones electorales. Con la biometría, los duplicados en la base de datos son marcados para la revisión humana, donde son verificados o removidos.

La biometría puede asegurar que cada votante emita exactamente un solo voto. En los países donde el fraude electoral puede ocurrir mediante identificaciones falsificadas fácilmente o robadas, la identificación biométrica puede reducirlo a básicamente cero. Los rasgos biométricos no pueden ser copiados, falsificados o robados, una persona está presente o no lo está, y una vez que emite un voto no puede votar de nuevo en la misma elección.

Acerca de los Autores

Richard Soudriette

Richard W. Soudriette, is the founding President of the International Foundation for Electoral Systems, based in Washington, D.C. He is the former chairman of the Smartmatic International Election Advisory Council.

He has worked in the field of elections for more than 40 years and has observed elections in over 60 countries. He is the author of numerous publications on election administration, election technology, and independent testing of voting technology.

Gracia Hillman

Gracia Hillman served as commissioner on the U.S. Election Assistance Commission (EAC) from 2003 to 2010, and as chairman. During her career, she also served as Vice President for External Affairs at Howard University, Senior Coordinator for International Women’s Issues at the U.S. Department of State, President and CEO of WorldSpace Foundation, and Executive Director of the League of Women Voters of the U.S., the Congressional Black Caucus Foundation and the National Coalition on Black Voter Participation.

Ms. Hillman has provided leadership as an officer and director of numerous nonprofit boards of directors and government commissions. She has represented the United States government before the United Nations, Organization of American States and Organization for Security and Cooperation in Europe.

Jan Lunter

Jan Lunter is the founder and CEO of Innovatrics, a leading global biometric technology vendor. After developing the fastest fingerprint algorithm in the world during his studies at Télécom ParisTech University in France, he founded Innovatrics in 2004. Jan has since amassed a collection of accolades as an entrepreneur and innovator supplying biometric identification systems to more than 80 countries worldwide.

He continues his research work with the Innovatrics R&D lab based in Brno, Czechia, where the world’s top-performing fingerprint, face and iris matching and liveness algorithms using neural networks are being developed. 

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