Vota a tu manera: El voto multicanal para impulsar una mayor participación

Por Ernesto Parisca

Profesional en Comunicaciones e Iniciativas Estratégicas Electorales

La participación electoral a nivel mundial creció de forma sostenida durante el siglo XX, alcanzando su punto máximo entre 1993 y 1995, según datos de Our World in Data. Desde entonces, ha venido disminuyendo de manera constante, reflejando un cambio en la relación entre la ciudadanía y la democracia.

Una democracia saludable no solo garantiza a las personas la libertad de votar, sino que también asegura que puedan ejercer ese derecho de manera más efectiva. Para lograrlo, los organismos electorales deben facilitar el voto ofreciendo múltiples canales como lo puede ser presencial, por correo, en línea, anticipado, móvil, entre otros.

Aunque no resuelve todos los desafíos que enfrentan las autoridades electorales, la modalidad multicanal es una herramienta clave para quienes están comprometidos con aumentar la participación. Al simplificar el proceso, el voto multicanal deja de ser una innovación opcional y se convierte en una necesidad para promover la inclusión y fortalecer la democracia.

El votante en la era de la conveniencia

Vivimos en una sociedad que valora la comodidad. Esperamos que las compras, las operaciones bancarias y el acceso a servicios de salud sean rápidos y sin complicaciones. Sin embargo, las elecciones —pilar fundamental de la vida democrática — muchas veces se quedan rezagadas en términos de facilidad de acceso. En numerosos países, las y los votantes todavía deben acudir a un centro de votación en una fecha específica, un modelo rígido que cada vez parece más alejado de la vida moderna.

Las personas viven en distintos husos horarios, con responsabilidades laborales, familiares o condiciones de salud diversas. Las elecciones que ignoran esta realidad corren el riesgo de excluir a parte del electorado. Si el objetivo es incentivar la participación democrática, el acceso al voto debe ser verdaderamente universal y flexible.

2016

40%

Voto anticipado /

por correo

2020

69%

Voto anticipado /

por correo

La pandemia de COVID-19 cambió las expectativas. En las elecciones de Estados Unidos de 2020, el 69 % votó de manera anticipada o por correo, frente al 40 % en 2016. Este cambio no fue solo por razones sanitarias: puso en evidencia un fuerte deseo de contar con sistemas que se adapten a la vida contemporánea.

Hoy se espera que los gobiernos ofrezcan servicios electorales tan accesibles como cualquier otro servicio público o comercial. Cuando lo hacen, sea mediante voto anticipado, aplicaciones móviles o la posibilidad de votar en cualquier lugar, la participación crece. Cuando no, es la apatía o la frustración la que puede imponerse.

Si el objetivo es la participación democrática, entonces el acceso debe ser universal y flexible.

Una abundancia de opciones: el acceso multicanal transformó industrias

En la actualidad, algunas de las industrias más exitosas ofrecen opciones a sus consumidores. Las elecciones podrían seguir ese mismo camino.

La banca, por ejemplo, pasó de ser un servicio únicamente presencial a ofrecer múltiples canales, tales como cajeros automáticos, aplicaciones móviles y plataformas en línea. Estas han incrementado drásticamente la accesibilidad y satisfacción de los usuarios.

El comercio minorista también adoptó este modelo: un estudio de Harvard Business Review con 46.000 compradores reveló que quienes utilizan múltiples canales gastan más y muestran mayor lealtad a las marcas.

La salud es otro sector transformado por la telemedicina y los sistemas digitales para agendar citas, mejorando la cobertura, los resultados y la participación de los pacientes.

Todas las formas de votar: dentro de un sistema multicanal

Acercar el voto a las personas—de forma física y digital—hace que las elecciones sean más inclusivas y centradas en el ciudadano. Estos son los principales canales que conforman un sistema multicanal sólido:

1.

Votación presencial

1.1 Centros de votación tradicionales

Siguen siendo la columna vertebral de la participación electoral.

Ventajas: Modalidad tangible, transparente y atendido por personal capacitado.
Ejemplo de modernización: En el condado de Los Ángeles, los centros de votación sustituyen a los recintos tradicionales, permitiendo que cualquier persona pueda votar en cualquier centro de votación gracias al uso de cuadernos electrónicos (e-pollbooks)

1.2 Voto anticipado

Permite distribuir la participación y reducir la presión sobre el sistema el día de la elección.

Dato clave: Más de 100 millones de votos anticipados se emitieron en las elecciones de EE. UU. de 2020.
Uso típico: Ciudades donde los horarios flexibles ayudan a reducir filas y congestionamiento.

1.3 Voto en automóvil

Popularizado durante la pandemia y un modelo que aún se mantiene.

Beneficios: Sin contacto, rápido y seguro.
Uso típico: Votantes con problemas de salud, padres o madres con niños pequeños y votantes que buscan interacción mínima.

1.4 Voto asistido o por poder
Garantiza la participación de personas con discapacidad o movilidad reducida.

Uso típico: Votantes con limitaciones físicas o cognitivas.

2.

Votación remota

2.1 Voto en línea

Permite emitir el voto desde cualquier lugar.

Ejemplo líder: Estonia, donde en 2023 más del 50 % de los votantes utilizó este método seguro.
Uso típico: Diáspora, personal militar y comunidades en zonas remotas.

2.2 Voto por correo postal

Ofrece la posibilidad de votar desde casa y con más tiempo.

Escala probada: En 2020, el 43 % de los votantes de EE. UU. y el  47,3 % en Alemania (2021) usaron esta modalidad.
Uso típico: Personas mayores, comunidades en zonas rurales y votantes en el extranjero.

2.3 Voto telefónico

Poco común, pero útil para ciertos grupos específicos.

Ejemplo: Comunidades remotas en Australia, y personas con discapacidad visual.

Explora cómo se está transformando el futuro de las elecciones

Por qué el voto multicanal está ganando terreno

El camino de Estonia hacia el voto en línea comenzó en 2005, y su éxito se debe a su facilidad de uso y seguridad. En 2023 se convirtió en el método de votación preferido de los votantes. Hoy, los sistemas de identificación electrónica segura son tecnología consolidada, no experimental.

Crisis sanitarias y desastres naturales

La pandemia por COVID-19 aceleró la adopción del voto remoto. En 2023, los incendios forestales en Alberta, Canadá, obligaron a evacuar a miles de personas; aun así, las elecciones continuaron mediante el voto móvil y remoto, alcanzando una participación del 60,5 %, superior a la de 2015 (NPR, 2023).

En los Territorios del Noroeste, el voto en línea fue decisivo: un estudio reveló que el 43 % de los votantes no habría participado sin esta opción. La satisfacción alcanzó el 96,4 % y el 98,2 % lo recomendaría.

43%

no habría participado sin el voto en línea

96.4%

de satisfacción

98.2%

recomienda el voto en línea

Tendencias globales

Suiza y Francia han experimentado con voto electrónico para ciudadanos en el extranjero, reflejando una tendencia creciente hacia la participación flexible.

La votación multicanal no es solo una respuesta a las emergencias, sino un modelo con visión de futuro que amplía el derecho al voto y protege el proceso democrático.

Desafíos del voto multicanal

Ciberseguridad

Es la preocupación más citada. Riesgos como hackeo, manipulación o filtraciones de datos son temores persistentes. Estonia utiliza medidas de seguridad avanzadas como cifrado, verificación del votante, auditorías. Sin embargo, muchos países aún están lejos de alcanzar ese nivel.

Los Organismos de Gestión Electoral deben invertir en seguridad: cifrado, blockchain, servidores seguros, pruebas independientes y, lo más importante, transparencia pública.

Desinformación

La disponibilidad de múltiples canales para votar trae consigo la existencia de más puntos de posible confusión. La información falsa puede desalentar la participación o dañar la confianza. Combatir la información falsa exige coordinación con sociedad civil, verificadores y plataformas tecnológicas.

Barreras legales

Las leyes obsoletas limitan la innovación. En Pakistán, una prueba piloto de voto por internet en 2018 para ciudadanos en el extranjero registró solo un 1,17 % de inscripción, en parte debido a obstáculos legales. La reforma y las pruebas piloto son esenciales para modernizar los sistemas.

Costos y asignación de recursos

Construir una infraestructura multicanal exige inversión. Aunque a largo plazo es probable que se obtengan ahorros digitales, las inversiones iniciales pueden ser significativas. Para mitigar el reto que esto representa, instituciones internacionales y alianzas público-privadas pueden ofrecer financiamiento o asistencia técnica. Los gobiernos también deben explicar claramente la relación costo-beneficio a los contribuyentes, especialmente en entornos fiscalmente conservadores.

Brecha digital y accesibilidad

No todos pueden o quieren votar de forma digital. Es fundamental garantizar opciones tradicionales o fuera de línea sólidas y ampliar la alfabetización digital. Por lo tanto, la equidad debe ser un principio de diseño desde el inicio. Los canales no digitales—como el voto por correo, en persona y por teléfono—deben seguir siendo viables y robustos. Al mismo tiempo, se deben ampliar el acceso digital, ofrecer plataformas fáciles de usar y brindar soporte técnico a quienes no estén familiarizados con los sistemas en línea.

Participación a la carta: el futuro de las elecciones

A medida que las sociedades se vuelven más digitales, diversas y móviles, los sistemas de votación estáticos ya no son suficientes. Los ciudadanos esperan flexibilidad y capacidad de respuesta de las instituciones democráticas, igual que de los servicios que utilizan a diario.

El voto multicanal reduce barreras, promueve la equidad y fomenta una democracia más representativa. Pero estos sistemas requieren visión, colaboración y voluntad política. Aquellas jurisdicciones que adopten este cambio no solo ampliarán el acceso: redefinirán la participación democrática en el siglo XXI.

Cuando se empodera a los ciudadanos para votar de la forma que mejor se adapte a ellos, la democracia se fortalece, se vuelve más inclusiva y está mejor preparada para el futuro.

La democracia está mejor cuando todos pueden emitir su voto a su manera.

Ernesto Parisca

Profesional en Comunicaciones e Iniciativas Estratégicas Electorales

Con más de 12 años de experiencia en el sector electoral, Ernesto Parisca ha brindado apoyo a proyectos electorales en Estados Unidos, Latinoamérica, Europa y África. Es un profesional de la comunicación con amplia experiencia en el diseño e implementación de iniciativas estratégicas para proyectos de tecnología electoral. Su trabajo se centra en fortalecer la credibilidad institucional y la confianza pública mediante la comunicación basada en datos, la preparación para situaciones de crisis y la gestión de reputación.

Con una maestría en Administración de Empresas y una formación inicial en música clásica, Ernesto combina la disciplina analítica con una visión creativa. Como Director de Marketing Electoral en Smartmatic, contribuye al desarrollo de estrategias de comunicación integradas que destacan la transparencia, la innovación y la resiliencia democrática en entornos complejos.