Por Franklin de la Cruz
Periodista especializado en Asuntos Públicos
La tecnología biométrica está transformando la forma en que ciudadanos de muchos países alrededor del mundo participan en las elecciones. El uso de huellas dactilares, reconocimiento facial y escaneo de iris para mejorar las bases de datos de votantes, el proceso de autenticación y ayudar a los trabajadores electorales está haciendo que las elecciones sean más eficientes y seguras.
“¿Los sistemas biométricos son una herramienta contra el fraude de identidad o un costoso experimento?”
Historia de la biometría
El concepto de biometría se remonta a la antigüedad. En Babilonia, las huellas dactilares en tabletas de arcilla servían como verificación de identidad. Para el siglo XIX, el campo se había formalizado: el criminólogo francés Alphonse Bertillon desarrolló mediciones físicas para la identificación, mientras que Sir Francis Galton demostró la singularidad de las huellas dactilares.
La segunda mitad del siglo XX trajo los sistemas automatizados de identificación de huellas dactilares (AFIS), que revolucionaron la aplicación de la ley. En las décadas de 1980 y 1990, las aplicaciones biométricas se expandieron al reconocimiento facial, escaneo de iris y reconocimiento de voz, sentando las bases para su uso en control fronterizo, finanzas y, eventualmente, elecciones.
¿Qué papel juega la biometría en las elecciones?
La biometría es hoy día parte integral de procesos electorales alrededor del mundo, particularmente en la mejora de la precisión y la seguridad del registro y autenticación de votantes:
- Mejora de bases de datos electorales: Los organismos de gestión electoral (EMB por su sigla en inglés) recopilan datos biométricos (huellas, imágenes faciales) junto con datos biográficos para fortalecer los padrones electorales.
- Actualización de tarjetas de identidad: Las credenciales tradicionales del votante se sustituyen por identificadores biométricos como huellas o escaneo de retina.
- Depuración de bases de datos mediante deduplicación: Con sistemas automáticos de identificación biométrica (ABIS), los EMB detectan y eliminan registros duplicados.
- Autenticación del votante: Los cuadernos electrónicos biométricos permiten identificar al votante de forma segura e instantánea el día de la elección.
- Verificación de trabajadores electorales: La biometría confirma que solo el personal autorizado maneje tareas críticas.
Tres beneficios clave de la biometría
Prevención dee fraude
Exactitud
Seguridad
India y Brasil están entre los líderes mundiales en la adopción de biometría electoral. El sistema Aadhaar de India ha inscrito a más de mil millones de ciudadanos, integrando datos biométricos en el padrón. Brasil empezó a usar huellas en 2008 y para las elecciones municipales de 2024, el 82,69% de su electorado —132 millones de votantes— fue autenticado biométricamente.
En África, la biometría es clave para mejorar la integridad electoral y construir registros civiles. En muchos casos, además de reducir el fraude, permite una mayor gobernanza y prestación de servicios. A pesar de los beneficios probados, la tecnología presenta retos importantes.
132 millones de votantes (82.69%) son autenticados biométricamente durante las elecciones de 2024 en Brasil
Explora cómo se está transformando el futuro de las elecciones
El argumento a favor de la biometría en las elecciones
Prevención del fraude a gran escala
En países con historial de fraude electoral, la introducción de sistemas biométricos ha sido transformadora. Vincular las identidades de los votantes a marcadores biométricos únicos como huellas o iris elimina el riesgo de registros múltiples o doble voto.
En zonas fronterizas de Argentina la autenticación biométrica ayuda a evitar el voto transfronterizo no autorizado. En Brasil, estudios señalan que las actualizaciones biométricas redujeron la abstención en elecciones locales, influyendo incluso en patrones de gasto público.
Eficiencia
Los sistemas biométricos verifican identidades en segundos, reduciendo filas y tiempos de espera. En las elecciones generales de 2021, Honduras usó 20.000 dispositivos biométricos en 18.000 centros para autenticar a más de 3 millones de votantes.
Exactitud
El Sistema Automático de Identificación de Huellas Dactilares (AFIS, por sus siglas en inglés) desempeña un papel crucial en la mejora de la exactitud en las bases de datos biométricas de votantes. La tecnología AFIS permite la coincidencia exacta de patrones únicos de huellas dactilares, garantizando que cada individuo sea registrado solo una vez. Esto evita registros múltiples, un desafío común en las bases de datos tradicionales de votantes, y reduce significativamente el riesgo de fraude electoral.
Al integrar el AFIS en los procesos electorales, los países pueden crear registros de votantes más sólidos y confiables, lo que conduce a elecciones no solo más seguras, sino también con una mayor integridad.
La base de datos de elecciones de IDEA International registra la adopción biométrica a nivel mundial, revelando una creciente dependencia de la identificación biométrica para asegurar las elecciones.
Inclusión
En Indonesia, poblaciones remotas sin documentos pueden votar con huella o reconocimiento facial. En Bolivia, la tecnología portátil registró 5 millones de votantes en 75 días, con un aumento del 10% en la participación femenina.
La biometría también simplifica el voto para las poblaciones con bajos niveles de alfabetización, eliminando barreras a la participación democrática.
“AFIS garantiza que cada individuo sea registrado una vez, y solo una vez.”
Seguridad
Los sistemas de autenticación electoral basados en biometría pueden fortalecer significativamente la seguridad del proceso electoral al requerir que los miembros del personal de mesa se autentiquen en etapas críticas, ya sea al inicio del proceso electoral, antes de firmar el acta de escrutinio o previo a la transmisión de los resultados. Este estricto mecanismo de verificación garantiza que solo las personas autorizadas participen activamente en estas tareas cruciales, reduciendo de manera efectiva el riesgo de fraude y asegurando la integridad de cada paso del procedimiento electoral.
En las elecciones de Kenia de 2022, se requirió la verificación de huellas dactilares antes de la transmisión de los informes de escrutinio. Esto garantizó la rendición de cuentas y ayudó a lograr una transmisión exitosa del 100% de los informes.
Los datos biométricos están vinculados de forma única a cada individuo y son resistentes a la falsificación, lo que los convierte en una poderosa defensa contra el fraude en una era de crecientes amenazas digitales.
Madurez tecnológica
Las soluciones biométricas ya no son experimentales. Los fallos suelen deberse a mala planificación, no a defectos técnicos. Ejemplo: tras problemas en 2017, Kenia mejoró su sistema para 2022.
Elecciones a prueba del futuro
El futuro de las elecciones es digital. Con la autenticación biométrica, el voto remoto y por internet seguro se vuelve posible, lo que mejora la participación mientras protege el sufragio.
Los sistemas biométricos reducen el fraude, aceleran los procesos y preparan a las democracias para la era digital.
El argumento en contra de la biometría
Privacidad
Los sistemas biométricos recopilan datos personales únicos. Sin las salvaguardas adecuadas, estos datos pueden ser mal utilizados, fomentando la vigilancia masiva o la represión, especialmente en regímenes autoritarios.
El Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de la Unión Europea establece un estándar de referencia para la protección de los datos biométricos. El GDPR clasifica los datos biométricos como “datos de categoría especial”, que requieren los más altos estándares de protección.
– Consentimiento activo: Los votantes deben dar su consentimiento de manera activa para la recopilación de datos.
– Máxima seguridad: Las bases de datos biométricas deben estar cifradas y almacenadas de forma segura.
– Minimización de datos: Solo se pueden recopilar los datos estrictamente necesarios para las elecciones.
– Retención limitada: Los datos no deben conservarse por más tiempo del necesario.
– Derecho de acceso y eliminación: Los ciudadanos pueden revisar o solicitar la eliminación de sus registros biométricos.
Costos y accesibilidad
Si bien los sistemas biométricos ofrecen beneficios a largo plazo, los costos iniciales pueden ser altos. La infraestructura, la capacitación y el mantenimiento requieren una inversión significativa.
El Centro para el Desarrollo Global (CGD) sostiene que, cuando se implementan con cuidado, los sistemas biométricos pueden reducir el fraude y generar confianza, pero su éxito depende del financiamiento, la transparencia y las salvaguardas.
Estimación del Banco Mundial – entre 3 y 6 dólares por votante para un registro biométrico.
Dilemas éticos
Existen sesgos y limitaciones técnicas que pueden excluir a ciertos grupos. Ejemplo: huellas desgastadas en trabajadores manuales o personas mayores. En el Congo durante 2018, fallos y manipulación de bases de datos generaron desconfianza.
Recomendaciones: logrando un equilibrio
Para aprovechar la tecnología biométrica en beneficio de la democracia los gobiernos deben:
- Transparencia: Informar a los votantes sobre el uso de datos y sus derechos.
- Protección de datos: Leyes fuertes e implementar mejores prácticas en ciberseguridad.
- Control de costos: Soluciones escalables (kits solares en zonas con pocos recursos).
- Inclusión: Realizar esfuerzo para alcanzar a los grupos vulnerables.
- Estándares globales: Alinear con marcos éticos internacionales.
La votación biométrica ofrece promesas y riesgos. Cuando se implementa con cuidado (como en Estonia), aumenta la confianza; cuando se hace apresuradamente (como en el Congo), la erosiona.
La tecnología sola no garantiza integridad. El éxito requiere transparencia, responsabilidad y gobernanza inclusiva.
En última instancia, la votación biométrica no se trata solo de máquinas o huellas: se trata de confianza. Y en democracia, la confianza lo es todo.
“La votación biométrica no se trata solo de máquinas o huellas dactilares, sino de confianza. Y en una democracia, la confianza lo es todo.”
Franklin de la Cruz
Periodista especializado en Asuntos Públicos
Franklin dela La Cruz es un comunicador y estratega profesional con amplia experiencia en asuntos públicos, publicidad y marketing. Con más de una década de experiencia liderando proyectos en Asia, especialmente en Filipinas, posee un profundo conocimiento del panorama político, cultural y mediático de la región. Su perspectiva sobre las democracias asiáticas y los ecosistemas de comunicación fundamenta su enfoque en el diseño de estrategias que conectan con públicos diversos.
En Smartmatic, su trabajo se centra en iniciativas que demuestran cómo la tecnología electoral puede fortalecer las instituciones democráticas, salvaguardar la integridad electoral y ampliar la participación ciudadana en todo el mundo.
Franklin posee una licenciatura en Artes de la Comunicación (Escritura) de la Universidad de Filipinas Los Baños y ha trabajado como periodista de periódico, profesional de relaciones públicas, redactor publicitario, director creativo y consultor de marketing.

